Fortines de la Rozas. Vértice Cumbre

Nombre: Fortines de la Rozas. Vértice Cumbre

Localidad: Las Rozas

Comunidad: Madrid

Tipología: Nidos de ametralladora, Puesto de Mando

Estado: Ruina

Visita: Libre

Situado muy próximo al cruce de la carreteras M-505 (carretera de El Escorial) con la M-851 (carretera de Las Rozas-Villanueva del Pardillo), ocupa el lugar exacto del vértice geodésico número 714. De hecho, uno de los fortines que aun existen en la zona, ha sido utilizado como base para colocar la correspondiente señal del Instituto Geográfico.

Fue ésta, una posición clave y muy disputada durante los duros combates de enero de 1937 (Batalla de la Carretera de La Coruña), cambiando de manos en diferentes momentos. Inicialmente protegida por tropas republicanas de la XXXV Brigada Mixta (antigua Columna Barceló), el 4 de enero de 1937 fue conquistada por las tropas nacionales al mando de Iruretagoyena. En el contraataque republicano iniciado el día 11 de enero de 1937, tropas de la XIV Brigada Internacional reconquistaron esta posición, que perderían de nuevo el día 16, cuando fuerzas al mando de Asensio, en colaboración con las guarniciones locales, expulsan las últimas infiltraciones republicanas en el sector.

Desde entonces, el Vértice Cumbre queda en poder de las tropas de Franco, pero sufrirá numerosos ataques y hostigamientos por parte de los republicanos a lo largo de toda la contienda. Sin ninguna duda, el momento más complicado para sus defensores se vivió a finales de julio de 1937, en las últimas fases de la batalla de Brunete (se alargó desde el 6 al 25 de julio de 1937).

LR-20 Nido de ametralladora

En aquel momento, con ambos ejércitos enzarzados durante más de quince días en una terrible guerra de desgaste, el Mando republicano buscó alternativas para descongestionar la que se conoció como “bolsa de Brunete” (Villanueva del Pardillo-Villafranca-Villanueva de la Cañada-Brunete-Quijorna). La idea era presionar sobre el saliente Las Rozas-Majadahonda, intentando romper las líneas nacionales para caer sobre su retaguardia. El primer objetivo se fijó en el Vértice Cumbre, contra el que se desencadenó un contundente ataque que chocaría con una firme y decidida resistencia de sus defensores.

Estos combates, que en palabras de J. M. Martínez Bande “no desmerecen en dureza de los que tienen lugar dentro de la bolsa de Brunete”, se desarrollaron, de manera ininterrumpida, durante casi veinte horas, provocando cientos de bajas en ambos ejércitos. El Vértice Cumbre no cayó, pero los ataques supusieron importantes modificaciones en las líneas republicanas del sector (La Cervera, La Puentecilla…).

Es precisamente a partir de la batalla de Brunete cuando ambos ejércitos comienzan en este sector una profunda reorganización de sus líneas defensivas. Hasta entonces, el frente comprendido entre Las Rozas y el Río Perales constituía una línea discontinua, con diversos puntos fuertes distribuidos por el territorio, pero con importantes boquetes y fisuras defensivas. A partir de entonces, esta situación va a ir cambiando, desarrollándose una constante labor fortificadora que dará lugar a un sólido y bien organizado frente defensivo.

LR-21 Nido de ametralladora

Un documento altamente secreto del I Cuerpo del Ejército Centro (Nacional), fechado el 28 de julio de 1937 (recién terminada la Batalla de Brunete), emite una Orden General a la 11 División (que en aquel momento cubría el frente comprendido entre el Río Perales y El Plantío, en la carretera de La Coruña). En ella, podemos leer:

“Retenida la ofensiva enemiga y castigado el contrario duramente, el Mando ha dispuesto la construcción en profundidad de una línea a retaguardia del río Perales y entre los ríos Aulencia y Guadarrama.”

El documento define esta línea como de “carácter defensivo”, insistiéndose en la necesidad de imprimir a los trabajos “la mayor actividad” para que esté disponible en un “plazo brevísimo”.

La nueva organización del frente debe de atender a diferentes aspectos: por un lado, se ordena la construcción de nuevas posiciones de resistencia; también se indican los elementos de enlace necesarios entre las diferentes organizaciones defensivas del sector y, por supuesto, se señalan las mejoras y perfeccionamientos que han de llevarse a cabo en las posiciones que ya existen: “Se completarán y se perfeccionarán hasta el extremo de que tengan el máximo de garantías para la defensa y para la prohibición de filtraciones enemigas.” Entre éstas últimas, la primera que se menciona es, precisamente, el Vértice Cumbre.

LR-22 Nido de ametralladora

El elemento clave del nuevo plan defensivo serán los llamados “centros de resistencia de batallón”. A este respecto, en el documento del que estamos hablando, se indica:

“Los centros de resistencia de batallón ocuparán una superficie de 500 m de frente por 600 de profundidad, estableciendo sus elementos en orden escaqueado.

En los centros de resistencia de primera línea (como es el caso del Vértice Cumbre) se organizará además una línea de vigilancia de centinelas dobles situada en el mismo río o arroyo que sirva de protección, cortándose la margen de los ríos o arroyos en forma que sea imposible el acceso de los carros.

(…) Todos los elementos de las posiciones estarán rodeados de su correspondiente alambrada, siendo doble la establecida en la primera línea y en la de los puestos de vigilancia.

Se pondrá especial empeño en que todas estas posiciones reúnan los requisitos que aconsejan las modernas armas, no ser vistas desde los observatorios enemigos y tener campo de tiro y Puestos de Mando dispuestos y disimulados en forma tal que sea difícil su localización por la artillería enemiga.”

LR-23 Posición artillera

Desde este momento, se procederá a una incesante labor fortificadora. Sobre la marcha de los trabajos, se desarrollará también una constante revisión de los aspectos teóricos y técnicos de la misma, estudiando cada caso concreto y buscando soluciones específicas para cada posición. Esto dará lugar, en no pocas ocasiones, a diversas acciones de combate (golpes de mano, escaramuzas, etc.) encaminadas a eliminar salientes o entrantes en las líneas de frente, desalojar al enemigo de algún punto complicado o hacerse con el control de alguna altura importante.

Por lo que respecta al Vértice Cumbre, para octubre de 1937 existían ya “varios nidos de ametralladoras blindados y un puesto de mando”, así como “varios abrigos de 7 x 3 de hormigón.” También se dio una atención especial a las defensas antitanques, por encontrase en una zona muy apropiada para el uso de este armamento por parte del enemigo (como se había podido comprobar en diferentes ocasiones). Un informe de los trabajos de fortificación, fechado en noviembre de 1938, notifica la finalización de dos puestos antitanques en el Vértice Cumbre.<

Estos trabajos van a continuar hasta el final de la guerra, convirtiendo al Vértice Cumbre en una de las posiciones más importantes de la orilla oriental del río Guadarrama. Por este sector pasaron las Divisiones 11 (hasta junio de 1938), 16 (junio-julio de 1938) y la 20 (desde agosto de 1938 hasta el final de la guerra en marzo de 1939).

Serían principalmente zapadores de la 20 División (Batallón de Zapadores nº 8) quienes, desde octubre de 1938, reorganicen la posición, mejorando, ampliando y perfeccionando los trabajos anteriores, y dándole el aspecto que hoy en día tiene.

LR-24 Puesto de Mando

El movimiento de unidades y tropa por este sector fue constante a lo largo de la guerra, pero para hacernos una idea del tipo de guarnición que cubría normalmente el Vértice Cumbre nos fijaremos en un documento de la 20 División, fechado el 21 de diciembre de 1938. Según este informe, en aquel momento eran la 1ª y 3ª Sección, del 2º Batallón, del “Regimiento de Infantería de Toledo Nº 26”. Un total de 114 hombres (Oficiales: 3, Suboficiales: 5, Tropa: 106). Entre otro armamento, contaban con 100 fusiles Mauser 7 mm; 2 ametralladoras Hotchkiss y 2 fusiles-ametralladores modelo Breda.

En la nomenclatura de guerra, el Vértice Cumbre, integrado en el «Centro de Resistencia D”, recibió el nombre técnico de “Posición 40-Vértice Cumbre”. En enero de 1939, el Ejército Nacional procedió a una nueva designación de sus posiciones. Desde ese momento, el “Centro de Resistencia D”, pasó a denominarse “Centro de Resistencia IV”, en él, el Vértice Cumbre integraba los “Islotes de Resistencia” nº 82, 83, 84 y 85.

En la actualidad, son numerosos los restos que, en diverso estado de conservación, pueden visitarse en el Vértice Cumbre (Puesto de Mando, nidos de ametralladoras, posición antitanque…). Resulta especialmente interesante una placa (cada vez más deteriorada) situada en una de las construcciones. En ella dejó su “firma” una de las unidades de zapadores que por aquí pasaron. Hoy está fragmentada, pero en su día podía leerse:

“Bon. de Zapadores Nº 8. 22 Compa. Octubre 1938. III Año Triunfal” con el castillete del Cuerpo de Ingenieros.

Por este palmo de tierra combatieron, en las lejanas jornadas de la batalla de la carretera de La Coruña, gentes de la 35 Brigada Mixta, regulares y legionarios a las órdenes de Iruretagoyena (VI tabor de Tetuán y Tiradores del Ifni, entre otras tropas peninsulares), batallones de la XIV Brigada Internacional….

Poco después, en el infernal verano de 1937, soldados de la 3ª Brigada, de la 11 División Nacional (Tabor de Alhucemas nº 5, 3 Batallón de Tenerife…) aguantaron el ataque de la 30 Brigada Mixta bis, en una jornada que se cobró un importante tributo en bajas.

Desde entonces, comenzó una cruda guerra de trincheras. Cientos de hombres (de las Divisiones 11, 16 y 20) sufriendo unas durísimas condiciones de vida y de muerte durante dos años. El topónimo de Vértice Cumbre es una referencia constante en los informes y documentos de ambos ejércitos (fuego casi diario de la artillería, hostigamiento a posiciones enemigas, golpes de mano, acciones de descubierta, trabajos de las compañías de zapadores, labores de propaganda y contrapropaganda, listas de bajas y enfermos…), siempre en el ojo del huracán. Sin ninguna duda, una de las posiciones más duras a las que un combatiente podía ser enviado.

…muchos lugares tienen su propia Historia, su fuerza, su personalidad. El Vértice cumbre es uno de ellos.

JAVIER M. CALVO MARTÍNEZ

Blbliografía

http://frentedebatalla-gerion.blogspot.com

 

Los comentarios están cerrados.