Fortines de Navalagamella

Nombre: Fortines de Navalagamella

Localidad: Navalagamella

Comunidad: Madrid

Tipología: Nidos, viviendas catenarias, trincheras, parapetos…

Estado: Ruina consolidada

Visita: Libre

La guerra no alcanzó Navalagamella hasta comienzos de noviembre de 1936, cuando se vio envuelta en la batalla de Madrid. El avance franquista sobre la capital venía siguiendo la carretera de Extremadura con su flanco derecho protegido por el foso natural del Tajo. Por ello se consideró prudente asegurar el otro flanco, el izquierdo contactando con las fuerzas de Mola que operaban en la sierra de Guadarrama. Se encargó la tarea a la caballería de requetés del coronel Monasterio, encuadrada en la División 7.

El 22 de octubre las tropas sublevadas, al mando de Rada y Merlo alcanzaron Las Navas del Marqués, pero al poco quedaron detenidas ante la difícil geografía del valle del río Cofio, por lo que decidieron descender hacia zonas menos accidentadas. Así la columna de Rada llegó a Robledo de Chavela, el 5 de noviembre a Fresnedillas de la Oliva, el 7 a Colmenar de Arroyo, el 8 a Navalagamella y a Quijorna el 13.

La ocupación de estos pueblos tuvo lugar durante la fase más fuerte del ataque sobre Madrid, que se inició el 7 de noviembre de 1936, por lo que no es de extrañar la nula resistencia que encontraron. El frente quedó así estabilizado en el río Perales hasta el final de la guerra, sin que le afectasen los movimientos producidos en la cercana Batalla de Brunete. El pueblo fue utilizado durante los combates como zona de concentración de tropas desde donde partió el infructuoso contraataque nacional sobre el vértice Los Llanos, regresando los asaltantes al punto de partida.

El caserío del pueblo quedó destruido por los bombardeos, y la población civil fue evacuada, por lo que las ruinas fueron utilizadas para situar un punto de apoyo con numerosas obras hormigonadas. Forman éstas una línea defensiva a unos 400 m. del casco urbano atendiendo especialmente a la carretera que viene de Valdemorillo, del territorio enemigo. Correspondían a la posición Puesto alto o puesto de mando.

Posición Calvario

El elemento más singular es un reducto defensivo situado a unos 200 m. delante de la iglesia y junto a la carretera (posición Calvario). Consiste en un anillo en forma de trinchera construida aprovechando en parte los afloramientos rocosos, al cual se adosan radialmente varios fortines semiesféricos. La parte del anillo de retaguardia se cubre con un refugio cubierto con bóveda de medio cañón de un fuerte blindaje de 80 cm, resistente a todos los calibres. Además, en el lado que mira hacia el enemigo ha sido engrosado para aumentar la resistencia. En las brechas de sus paredes podemos apreciar algunos detalles de la especial albañilería bélica, como es la utilización de alambre de espino y piquetas de alambrada como ferralla. Estas últimas se distinguen por su característico perfil en L y sus muescas para alojar el alambre; pueden verse algunas reutilizadas en las vallas de las fincas aledañas.

El anillo distribuidor es una trinchera descubierta que da acceso a los distintos nidos de ametralladora situados en todas direcciones, aunque con más atención por el frente que mira al enemigo. Los nidos son de planta circular con entrada trasera, unos se cubren con bóveda de media naranja, mientras que otros no tienen cubierta y quedan abiertos, a barbeta. El hormigón de las bóvedas se hizo con encofrado perdido de mampostería el exterior y de ladrillo al interior, con unos 80 cm. de grosor, resistente a todos los calibres.

En conjunto ofrece un cierto aspecto de obra sin terminar, como si se hubiese dejado a medias. No parece lógica la alternancia de nidos cubiertos con otros a barbeta que ni siquiera tienen troneras, es como si originalmente hubieran sido pensados para llevar también su bóveda pero que se hubiese decidido acabarlos apresuradamente sin ella. Por otro lado ofrece el mismo concepto que el blockhaus 13 de Colmenar del Arroyo: defensa en erizo con fortines semiesféricos orientados en todas direcciones conectados por un anillo circulatorio con blindaje superior al menos en una parte (el refugio).

Sabemos que entre enero y febrero de 1939 se empezaron a fortificar tanto la posición “Torreta” como la posición “Calvario”, ésta última “en forma de blockhaus”. Suponemos que ésta es la denominación que hacia el final de la guerra se debió aplicar a la zona baja de la posición “P.C.”, precisamente a consecuencia de la entidad adquirida por la obra de hormigón. Se fortificó en pelotones independientes, y las obras cruzaban fuegos sobre la carretera de Valdemorillo. Se ve que una vez decidido el tipo de fortificación a desplegar junto a las carreteras, y a pesar de no haber sido inicialmente incluidos en el plan de noviembre de 1938 (del que hablaremos al referirnos a Colmenar de Arroyo), el comandante de ingenieros de la división debió considerar oportuno aplicar ese modelo a obras de primera línea, como “Torreta” o “Calvario”, que no aparecen en los listados originales.

Ya sea precedente, derivado o sean soluciones similares, el “blockhaus 13” de Colmenar de Arroyo y el “anillo” de Navalagamella son obras muy semejantes, aunque todo parece indicar un proyecto inacabado en el segundo caso. Si nos imaginamos todos los nidos cubiertos con cúpula semiesférica y la bóveda de medio cañón del refugio corrida a lo largo del anillo, la semejanza entre los dos es total. Podemos suponer que en febrero o marzo de 1939, estando la obra casi como la vemos, la precipitación de acontecimientos en el bando republicano aconsejaron darle un remate rápido: liquidación del frente catalán, semana comunista de Madrid, sucesos de Cartagena, conversaciones en Gamonal… se intuía un final inminente de la guerra y pudo decidirse no invertir más en una obra tan costosa.

 

Cerro de San Sebastián

El cerro de San Sebastián, situado al norte, encontramos un sencillo observatorio blindado de planta cuadrada sin cubierta.  Los pinos de repoblación impiden hoy día la vista, pero no era así en los días de la guerra.

Unos 200 m. a vanguardia hay un grupo de nidos. Uno es de interior semiesférico y exterior cuadrado con dos troneras frontales y piedras incrustadas en el blindaje como enmascaramiento.

A unos 50 m., dentro de una finca privada llamada Casa Pedroso se encuentran dos nidos semiesféricos semejantes a los de la posición Calvario, pero exentos y un tramo de trinchera excepcionalmente conservado. Sobre la entrada del primero, una inscripción (Bon. de Trabajadores 17- 3ª Compañía). Sabemos por la documentación consultada que esta unidad había estado trabajando hasta mayo de 1938 en la zona cubierta por la División 72. Ello nos permite asegurar que esos dos nidos de ametralladora fueron construidos a partir de junio de 1938.

Finca Los Cerrillos

NV 7 Nido ametralladora

NV 8 Nido ametralladora

Hay aún otras dos casamatas por delante de estas. El conjunto dominaba cualquier avance por la carretera de Valdemorillo, cruzando su fuego con la posición colateral (Torreta) establecida en las ruinas (aún hoy visibles) de la finca Los Cerrillos.

NV 9 Parapeto

Restos de un parapeto, situado a continuación del anterior nido de ametralladora.

Barranco Hondillo

NV 10 Nido ametralladora

Este vallecito, llamado en los documentos Barranco Escalante, comunica el río Perales con Navalagamella. Es una de sus entradas naturales desde el este, recorrida por un cordel de la cañada que se dirige hacia El Escorial cruzando el río por un puente medieval. Es fácil de comprender la necesidad de defender este acceso, ya que constituía una posible vía de penetración. Para atajar este peligro el barranco cuenta con una serie de obras a media ladera en ambos márgenes que lo convierten en un pasillo defensivo en el que el asaltante recibiría fuego por ambos flancos.

NV 11 Nido ametralladora

Quien subiese desde el Perales encontraría una primera resistencia a su izquierda, en la posición Casa Quemada. La componen varios nidos de cemento de interior semiesférico y exterior cuadrangular con troneras frontales y cobertura piramidal. En marzo de 1938 ya hay referencias a la construcción de obras con hormigón armado en esta posición.

NV 13 Nido ametralladora

Cerca de la intersección del arroyo Hondillo con la cañada, en la ladera opuesta, se localiza un conjunto de obras que incluye otro nido y varios parapetos. El primero tiene una poderosa losa de hormigón como blindaje superior en la que se han incrustado varias piedras para aumentar el enmascaramiento. Contrasta la calidad de esta losa con la pobreza de las paredes laterales, de mampostería con tan poco mortero que casi están a hueso.

NV 12 Parapeto

Detrás del nido se suceden una serie de pequeños parapetos de mampostería con troneras prefabricadas de cemento capaces de albergar apenas uno o dos tiradores. El pasillo defensivo quedaba completado por las obras situadas en el otro lado, en la margen derecha del arroyo y cerca del pueblo. Son pequeños nidos de cemento cuadrados con techo piramidal e interior semiesférico similares al visto en la posición Casa Quemada.

NV 14 Pozo tirador

NV 15 Parapeto

NV 16 Parapeto

NV 17 Parapeto

NV 18 Parapeto

NV 19 Parapeto

NV 20 Parapeto

NV 21 Parapeto

 

Campamento de La Peña

 

A retaguardia de las posiciones Cota 640 y Loma Quemada, a unos 2 km. de la línea de frente en el Perales, encontramos uno de los campamentos más singulares que conocemos. Se sitúa a media ladera y a contra pendiente del cerro del Horcajo, de forma que quedaba totalmente oculto a la observación enemiga, aunque a costa de asentarse en un lugar en el que la inclinación es tan extrema que las obras tuvieron que escalonarse.

Lo forman cinco agrupaciones de tres casetas cada una que dejan entre sí calles de diez metros de ancho. Además hay varias cabañas sencillas de obra y una vivienda en media catenaria. En la parte superior se conserva el ábside de un edificio que parece ser una capilla. Todo el campamento está dentro de un perímetro defensivo formado por trinchera excavada en la tierra en zigzag con parapeto de piedra a hueso y pozos de tirador.

Los barracones del campamento siguen una curiosa arquitectura modular: son todos idénticos, de planta rectangular adosados unos a otros por su lado estrecho en series de tres, dispuestos en escalera para adaptarse a la fortísima pendiente. Cada estancia no tiene más vano que la puerta, abierta en la pared sur, aunque como ninguno conserva la cubierta pudo tener claraboyas en ella. Bajo cada barracón se dispone una cámara bufa para igualar el nivel del suelo que también sirve como aislante de la humedad. El espacio habitable interior, de unos 5 m2, sería suficiente para alojar a 4 o incluso 6 hombres (dos literas de dos o tres camas) según los criterios rigoristas de la vida en el frente en los años 30.

A su alrededor hay otros barracones exentos que no siguen este patrón modular; son casetas cubiertas con bóveda de medio cañón que no se conserva (seguramente por ser de chapa corrugada reaprovechada en la posguerra). Estos sí tienen ventanas, salvo uno de paredes más gruesas que los demás y que pudo ser el polvorín.

La capilla sólo conserva en pie su ábside, quedando del resto sólo un montón de escombros que nos impiden apreciar la planta. Podemos suponer que era rectangular y que tenía algún sistema de nivelación similar a la cámara bufa de los módulos. El ábside, orientado al este, tiene tres ventanas de medio punto y conserva el arranque de un muro con moldura que correspondería a la nave de la iglesia, cubierta con bóveda de medio cañón. Sobre la pared interior, en el lado del Evangelio, hay una cruz en relieve con una placa grabada con la inscripción: JOSE ANTONIO PRIMO DE RIVERA / ¡PRESENTE! / el yugo y las flechas / 19- XI-1936. Ha sufrido ataques vandálicos y presenta el nombre picado, así como una parte arrancada.

En la cima del cerro, en la que se conservan restos de un observatorio blindado con vistas sobre el Cerro Alarcón (en zona republicana). Tiene una inscripción sobre el cemento fresco: VIVA FRANCO.

NV 26 Fortin circular

Fortín circular del Ejército Republicano construido en mampostería con piedras de granito. Dispone de aspilleras para fusilería y troneras inferiores para máquinas automáticas, a diferentes alturas, cubriendo los 360º de tiro, cuenta con una puerta posterior de acceso.

 

Bibliografía

R. Castellano y P. Schnell. Arquitectura Militar de la Guerra Civil en la Comunidad de Madrid, sector de la Batalla de Brunete. Ed Comunidad de Madrid, serie Arqueología, Paleontología y Etnografía, 2012

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