Fortines del cerro del Puerco

Nombre: Fortines del cerro del Puerco

Localidad: Valsaín

Provincia: Segovia

Comunidad: Castilla y León

Tipología: Fortínes, nidos ametralladora, trincheras, parapetos, refugios

Estado: Bueno

Visita: Libre

Localización:

El cerro de Cabeza Grande, junto con su vecino de Cabeza Gatos, y, poco más al Este, el collado de la Cruz de la Gallega y el cerro Matabueyes, formaban parte de la línea de alturas que, desde Revenga a Valsaín y La Granja, constituían el frente de guerra en esta zona, frente que se prolongaba más allá de La Granja por el cerro del Puerco y, aún más al norte, por la Atalaya.

Este frente de guerra tuvo escasa actividad en los primeros días de la guerra, ya que las batallas más importantes se dieron por conseguir el dominio de los principales pasos de la sierra en la red principal de comunicaciones, el Alto del León, el puerto de Navacerrada, el puerto de Somosierra y otros puertos de menor relevancia a lo largo del cordal montañoso principal.

Tras una serie de cruentas batallas, con ataques y retrocesos por ambas partes, sin que las tropas rebeldes consiguieran alcanzar Madrid, el frente de guerra a lo largo de la sierra de Guadarrama quedaría estabilizado y casi inactivo, manteniéndose las posiciones en la sierra de ambos bandos prácticamente hasta el final de la guerra.

Pero cuando la mencionada línea de Revenga a Cabeza Grande, Cruz de la Galelga, Valsaín, La Granja adquirió verdadera importancia, pasando a ser durante unos pocos días escenario de importantes operaciones ofensivo defensivas, fue a finales de mayo de 1937, cuando este frente volvería a tener cierta actividad.

Interesado el gobierno de la República en tomar alguna ciudad importante próxima a Madrid, con objeto de detraer fuerzas enemigas del frente del norte, deciden llevar a cabo una operación militar sobre la ciudad de Segovia. La acción principal tendría lugar desde los puertos de la Fuenfría y de Navacerrada hacia La Revenga y Granja, con objeto de llegar directamente a Segovia. Como acción secundaria, o demostrativa, se organizó una maniobra de distracción sobre las posiciones rebeldes del Alto del León y de la Sevillana, destinada a distraer fuerzas enemigas de la acción principal.

Durante los días 30 de mayo al 2 de junio de 1937 tuvo lugar la llamada “batalla de La Granja”, resultando finalmente fallida la operación del gobierno republicano, cuyas tropas, perdida la batalla, tuvieron que replegarse a las posiciones iniciales, En esta dura batalla, el cerro de Cabeza Grande tuvo un papel destacado en el sector izquierdo, oeste, similar al que tendría el cerro del Puerco en el sector derecho.

Las fortificaciones se construyeron en 1937 y 1938, durante la Guerra Civil Española, y pertenecen al bando sublevado. El Cerro del Puerco aún no se había fortificado cuando el 30 de mayo de 1937 se desarrolló en él parte de la batalla de La Granja, en la que participaron por parte republicana la 14ª Brigada Internacional y por parte franquista una centuria de Falange y una compañía de fusiles, además de otras tropas en la zona de Valsaín y de La Granja.

Esta cruenta batalla no modificó casi nada las posiciones de los dos bandos y el cerro continuó en manos de los nacionales. Después de estos combates el cerro se configuró como el punto principal del sistema de fortificaciones nacional en esta parte de la sierra.

Este conjunto de fortificaciones tiene una extensión notable y muestra muy buenos ejemplos de arquitectura bélica del siglo XX.

 

Fortines

 

Robustos fortines para ametralladora de planta rectangular o cuadrada, con cubierta plana, en general horizontal y en algún caso inclinada en el sentido del eje mayor; paredes muy gruesas de hormigón armado, o de mampostería cementada; la cubierta, de grosor variado, a veces camuflada con piedras del terreno, suele estar formada por una placa de hormigón, destruida en la mayor parte de los casos.

CP 4 Fortin

En este fortín encontramos el escudo de Falange y el castillo que identifica a los ingenieros en el ejército.

CP 19 Fortin blindado

CP 22 Fortin blindado

CP 28 Fortin blindado

CP 7 Fortin artillero

Fortín situado en la ladera orientado hacia el Puerto de Navacerrada, construído en mampostería. Creemos que en este lugar se situaba una pieza artillera, que disparaba hacia las posiciones Republicanas. Aún se puede ver los restos de una tronera de gran tamaño.

 

PUESTOS DE TIRADOR

 

En el contorno de todo el cerro hay abundantes pozos o puestos de tirador, algunos de ellos muy bien construidos y conservados, con sus cortos ramales de unión a la línea de trincheras o parapetos. Suelen ser por uno o varios combatientes, separados de la línea principal de fortificación y comunicados con ella por ramales de trinchera, con el objeto de buscar el mayor y mejor campo de tiro posible. En ocasiones son el recurso fundamental para cubrir grandes extensiones de terreno. Los hay de tipología muy variada, aunque en general se aprovechaban los materiales del terreno para su construcción.

CP 1 Puesto tirador

CP 14 Puesto tirador CP 9 Puesto tirador
CP 15 Puesto tirador CP 16 Puesto tirador
CP 37 Puesto tirador CP 38 Puesto tirador

 

TRINCHERAS

 

Las trincheras son los restos más comunes y sirven tanto de elemento de tránsito como defensivo. Suelen tener una profundidad entre 1,70 – 1,80 metros y una anchura de 50 a 60 cm, reforzadas en su zona alta por parapetos de piedra, sacos terreros, etc. Lo habitual es que tengan un trazado quebrado o sinuoso, para evitar el efecto de proyectiles y metralla. A menudo se protegían mediante líneas de alambradas sencillas o dobles, situadas delante, de las que actualmente no queda resto alguno. Por delante de la línea de trincheras y fortines se excavaban a veces zanjas antitanque. Y para evitar inundaciones se hacían zanjas de desagüe.

Durante las ofensivas, los propios soldados eran los encargados de cavar trincheras y construir parapetos para protegerse. Cuando el frente se calmaba, estos trabajos eran desarrollados por compañías de fortificación, que estaban compuestas por hombres mayores, no aptos para el combate, por especialistas en oficios relacionados con la construcción (albañiles, canteros, carpinteros…), que resultaban más útiles con el pico que con el fusil y, en muchas ocasiones, por prisioneros de guerra y presos políticos. Observando el terreno, donde aflora continuamente la roca, podemos imaginar la dureza de estos trabajos.

CP 2 Trincheras

 

Parapetos

 

Un parapeto es una barrera hecha con piedras, sacos de arena u otros materiales, que sirve para protegerse detrás de ella en un combate. Al contrario que las trincheras, que son excavadas, los parapetos se levantan sobre el nivel del suelo. En ocasiones se hacían también construcciones mixtas de trincheras rematadas con un pequeño parapeto. Aquí se aprovecharon las rocas como defensa natural y se levantaron paredes sólidas con este mismo material, la piedra de la zona. Los huecos que se dejan para poder disparar se llaman aspilleras o troneras, dependiendo del tamaño. Suelen estar realizados en piedra seca, aunque hay ejemplos reforzados con cemento.

CP 23 Parapetos dobles

CP 24 Parapeto

CP 44 Parapeto

Situado poco antes de llegar a la cima del cerro, es un muro o parapeto con troneras, que se conserva muy bien y que es uno de los mejores de la sierra de Guadarrama. Tiene 30 metros de longitud, algo más de dos de altura y en algunos puntos su espesor es de un metro. Presenta numerosas troneras muy bien acabadas, algunas de ellas con las señales de las maderas del encofrado. Las piedras de la cubiertas del camuflaje aún se conservan en la parte superior. Adosado interiormente al parapeto hay un pequeño fortín de hormigón, sin techo y con muros de casi un metro de espesor.

CP 27 Parapeto

Muro-parapeto doble, construido con mampostería de mortero de hormigón en su parte exterior, y con piedra en seco el muro interior.

Refugios

 

Las compañías de zapadores se encargaron de construir refugios hasta llegar a los abrigos enterrados con cubierta protectora de hormigón armado. Al final de la guerra se construyó un tipo de abrigo denominado “de doble curvatura” o “de estructura de cáscara”, que se levantaba con ladrillos. Soluciones técnicas de última hora. Se trata de estructuras con forma de media bóveda y construidas con ladrillo. Este tipo de construcciones presentaban bastantes ventajas: economía de transporte y acarreo de materiales, rapidez de la construcción, sencillez de ejecución, impermeabilidad e incombustibilidad y al ser curvas, facilidad de enmascaramiento frente a la aviación enemiga. Una vez construida la bóveda, era muy fácil reforzar con nuevas capas de blindaje. El barracón de la fotografía fue destinado al descanso y abrigo de la tropa, construido con esta técnica. Por sus dimensiones estaría destinado a un pelotón, unos 12 soldados.

CP 6 Refugio destruido

CP 13 Refugio CP Barracón
CP 39 Refugio CP 21 Refugio

CP 3 Puesto de Mando

El puesto de mando, normalmente camuflado y a cubierto se usaba mandaba a los soldados que servían como enlaces, para transmitir órdenes, partes, o lo que fuera necesario, hacia los diferentes puntos de esta posición y a las posiciones cercanas. El puesto solía tener dos entradas que comunicaban con dos ramales de trinchera, con un trazado en zigzag y su adaptación al terreno permitiendo una circulación segura y una defensa fácil ante una ocupación de la posición por el enemigo durante una ofensiva.

 

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